Actúa, tras su paseo electoral en Metro, pone a Sevilla como ejemplo de ciudad “fracasada” en movilidad sostenible y políticas ambientales

La campaña electoral europea de ‘Actúa’ ha aterrizado hoy en Sevilla con una agenda de encuentros con colectivos profesionales y sociales y varios paseos electorales que, incluyendo uno en transporte público, ha servido para conocer los déficits del sistema metropolitano de transportes de Sevilla
 
La comunicadora y activista social María Garzón, cabeza de lista de Actúa al Parlamento Europeo, opina que los actuales modelos de ciudad y los modelos de movilidad urbana asociada “son depredadores de recursos, insostenibles en términos energéticos y deterioran la calidad de vida en nuestras ciudades”, piénsese, añade candidata “en las más de 400 mil personas que mueren anualmente en la Unión Europea por razones relacionadas con la contaminación ambiental”.
 
 
Garzón considera que entre las medidas imprescindibles que deben acometerse de manera inmediata estarían: un modelo de transporte que reduzca las necesidades de movilidad motorizada, mejorando la accesibilidad y favoreciendo los modos y las vías de comunicación para el transporte no motorizado, el transporte público colectivo con modelos de bajo impacto y los nuevos usos de colectivización del transporte privado. El objetivo es minimizar el impacto sobre el territorio, reducir drásticamente las emisiones de CO2, y disminuir la contaminación atmosférica y acústica.
 
 
Por su parte, Tasio Oliver, candidato número 2 por Actúa, recordó el impacto energético y contaminante del transporte por carretera y la necesidad de abordar con urgencia una renovación de los sistemas de transporte metropolitanos en Sevilla. A juicio de Oliver “esta centralidad del transporte por carretera no es ni razonable ni sostenible, genera unos impactos asociados que provocan un grave daño medioambiental, económico, contra la salud y laboral; no olvidemos, añade Oliver, la precariedad laboral asociada al Transporte por carretera”. 
 


Actúa defiende la Reducción progresiva del transporte por carretera y aéreo, mediante una moratoria a la construcción de grandes infraestructuras de transporte, seguida de “la deconstrucción” de algunas de las existentes (pasos elevados o subterráneos, “nudos de transporte”, reducción de carriles…). Supresión de las ventajas fiscales y subvenciones públicas de que gozan estos medios y la imposición a los mismos de tasas ambientales con carácter finalista, encaminadas a favorecer el cambio modal a otros medios de transporte.


“EL CIELO DE SEVILLA, DE LOS MÁS SUCIOS DE ESPAÑA: NECESITAMOS SUPRIMIR 50.000 DESPLAZAMIENTOS EN COCHE AL AÑO”
 
Por su parte, Manuel Barrera manifestó la necesidad de que estas consideraciones  comunitarias aterricen al nivel de las políticas locales, “ya que el 76% de la población europea vive en ciudades con índices de contaminación por encima de lo saludable, y Sevilla no sólo no se salva sino que según Greenpeace es la ciudad de España con peor valoración en políticas de mejora de la calidad del aire, lo que supone un auténtico fracaso”.
 
 
“Las soluciones no van a caer del cielo”, añade Barrera, “del cielo de Sevilla sólo caerán partículas contaminantes si no tomamos medidas urgentes: cambiar el sistema de medición, restringir el tráfico, mejorar ya el sistema intermodal de transporte público, reforestar y revegetar la ciudad y eliminar 50.000 desplazamiento al año fomentando el teletrabajo, se podrían tomar si el gobierno local fuera valiente”.
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